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En los estadios de fútbol españoles se han producido dos episodios lamentables de racismo en las últimas horas. Uno en el Getafe-Sevilla, donde insultaron a Acuña, y otro en el partido entre el Sestao River y el Rayo Majadahonda, donde el portero Sheikh Kane Sar recibió insultos racistas y se fue apagado.
Después de las lágrimas de Vinicius Júnior por el racismo, el futbolista brasileño pide que los racistas vayan directamente a prisión. ¡Ahí es donde deben estar!
En el primer incidente, insultaron a Acuña con cánticos racistas, obligando a parar el juego. En el segundo, el portero Sar se enfrentó con la grada y el partido se suspendió. ¡Vaya tela!
El técnico del Sevilla también recibió insultos racistas y le llamaron «gitano». ¡Qué joyitas en las gradas!
El racismo en el fútbol es despreciable e inaceptable. ¡Fuera los racistas de los estadios y directo a la cárcel! ¡Que paguen por sus tonterías!
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