Lunes, 20 de enero de 2025, 12:21
El presidente del Barcelona, Joan Laporta, calificó de «vergüenza» el arbitraje en el partido de Liga del sábado, en el que el equipo de Hansi Flick no logró remontar el empate 1-1 ante el Getafe en el Coliseum, y dijo que fue un «escándalo». » que no se pitó el penalti porque Uche siguió agarrando a Jules Kunde. Al mismo tiempo, recordó que el jugador del Real Rüdiger fue abucheado por «similar». Sucedió en Getafe que ni el árbitro, el asturiano González Fuertes Ni el VAR, que no interfirió, vio nada en esta polémica acción, que provocó la reacción de Laporta, que recientemente no valoró la actuación del juez.
Laporta, un maestro a la hora de trabajar con los medios y de intentar convertirse en víctima, hizo estas declaraciones a su salida del juzgado de L’Hospitalet (Barcelona), donde debía prestar declaración en el presunto caso de estafa como Abogado y asesor de la familia, que ganó Primitiva y perdió 4,7 millones. Laporta no quiso hacer declaraciones sobre su caso en su marcha, pero se refirió al arbitraje en Getafe. El viernes emitió un comunicado negando las acusaciones en su contra, diciendo que el caso ya había sido abierto y reabierto por respeto a los cargos y que seguía sufriendo un «linchamiento mediático».
Como informó la semana pasada El Periódico, el caso explica que a esta familia, tras contactar con el banco, le ofrecieron entrar en la empresa con 2,4 millones a tres años con un interés del 6% anual. Este contrato entró en vigor el 1 de noviembre de 2017 y, según medios catalanes, «tenía fallos formales, ya que estaba redactado en inglés, sin firma legible y contenía cláusulas que perjudicaban a la familia inversora». La figura de Laporta surge porque se cree, y según la familia, que la operación incluía su asesoramiento, actuando en nombre de CSSB Limited, pero también actuaba como abogado de la familia. En ese momento, el presidente del Barcelona no estaba relacionado con el fútbol.
Ya son conocidas las críticas al Barça tras sus duelos en Getafe, donde no gana desde hace seis años. Sin ir más lejos, el año pasado, Xavi Hernández ya habló tras la primera jornada de Liga en el Coliseum. Fue entonces cuando afirmó que «será muy difícil que ganemos esta Liga». No se trataba de la competitividad del campeonato, sino de factores externos. Un mantra que le siguió toda la temporada. Ahora La Liga avanza, con el Real Madrid liderando ya la clasificación con siete puntos de ventaja sobre el Barcelona y dos sobre el Atlético, y la polémica se está calentando.

